Toma lo que necesitas

Solo toma lo que necesitas y deja el resto para alguien más.
Angel Alva

La vida nos brinda una mesa generosa, colmada de experiencias, vínculos, oportunidades y regalos sutiles. Y aunque es humano querer tomarlo todo, hay una sabiduría más profunda en elegir solo lo necesario… y confiar en que lo demás encontrará su camino hacia quien lo necesita.

Tomar solo lo justo no es una renuncia, es un acto de fe. Fe en que el universo siempre provee, en que lo esencial llega a tiempo, en que no es necesario retener para estar a salvo. Cuando actuamos desde esa confianza, abrimos espacio para que la abundancia circule, para que otros también reciban, para que lo que no es nuestro se acomode en las manos correctas.

En cambio, cuando acaparamos —cosas, afectos, seguridades—, solemos hacerlo desde el miedo: miedo a que no vuelva, a que no sea suficiente, a que algo nos falte. Pero ese temor solo nos desconecta de una verdad más profunda: la vida nos sostiene cuando aprendemos a soltar.

La medida de lo necesario no la dicta la mente, sino el alma. Y lo que el alma necesita es simple, esencial, libre. Cuando dejamos de tomar por miedo y empezamos a recibir con fe, todo cambia: el corazón se aligera, la culpa se disuelve, la paz llega.

Y entonces, dejamos de necesitar tanto… porque comprendemos que lo que es para nosotros jamás pasará de largo.