Propósito Divino

Estás aquí para permitir que el divino propósito del universo se despliegue.
¡Esa es tu importancia!
Eckhart Tolle

Eres mucho más de lo que crees. No viniste al mundo por error ni estás aquí por casualidad. Eres un pedacito de Dios, una chispa de lo eterno que eligió tomar forma humana. Todo lo que eres —tu historia, tu cuerpo, tus emociones, incluso aquello que a veces te cuesta aceptar— es parte de una manifestación perfecta. Nada sobra. Nada está fuera de lugar.

La vida no se equivoca. Cada paso, cada encuentro, cada pérdida o alegría ha sido una manera en que lo sagrado se expresa a través de ti. No hay fragmentos rotos, sólo piezas del Todo que aún están en proceso de recordarse a sí mismas.

Cuando comprendes que todo lo que ocurre —incluso lo difícil— forma parte del mismo tejido divino, nace en ti una profunda reconciliación: contigo, con los otros, con la vida entera. Ya no necesitas resistir, culpar o luchar. Puedes comenzar a mirar con nuevos ojos: los de quien confía, los de quien honra el misterio.

Estás aquí no para hacerlo todo perfecto, sino para permitir que la perfección que ya eres se exprese sin miedo.

Y cuando lo haces, no solo sanas tú: ayudas a que el mundo recuerde su unidad. Porque cuando uno de nosotros se reconcilia, algo en todos se acomoda.

Esa es tu importancia. Ese es tu divino propósito.