Espíritu Infinito

No eres un humano con experiencias espirituales, eres un espíritu infinito viviendo una experiencia humana.
Wayne Dyer

Detrás de cada emoción, de cada pensamiento, de cada paso que das, habita algo mucho más vasto que este cuerpo que ocupas. Eres presencia, conciencia, vida en su forma más pura. Esta frase no busca alejarte del mundo, sino recordarte que lo que eres no termina en tu piel, ni se define por tus logros, tus miedos o tus circunstancias.

Eres un espíritu infinito: no limitado por el tiempo, no condicionado por los errores, no atado a lo que sucede afuera. La experiencia humana —con sus luces y sombras— no es un castigo ni un accidente, sino una oportunidad sagrada para recordar quién eres, incluso cuando lo olvidas.

Sentir dolor, amar intensamente, perderse y reencontrarse… todo forma parte del viaje. La clave está en no confundirse con la forma. Este cuerpo, esta historia, este nombre… son trajes temporales del alma que eres.

Cuando te miras desde esa profundidad, comprendes que cada encuentro, cada desafío, cada alegría, lleva un propósito más grande: despertar. Reconectar con esa esencia que no nace ni muere, que siempre ha sido… y que continúa siendo, más allá de cualquier experiencia.

No estás aquí para llegar a ser, sino para recordar que ya eres. Y cuando vives desde esa certeza, la vida deja de ser una lucha por encontrar sentido… y se vuelve una danza sagrada de expresión, compasión y verdad.